martes, 7 de octubre de 2014

50 años, Cambio de vida

"La etapa que va entre los 40 y 50 años es crucial. En ese período se debe empezar a comer mejor, dejar el cigarro, aplicarse con el ejercicio e intentar bajar el estrés y el alcohol para asegurarse varias décadas más de buena salud. También puede partir más tarde, a los 60 o a los 70, pero los beneficios ya no son los mismos"

“Está lleno de esos pacientes. Personas de cincuenta y tantos, que han fumado toda la vida, con una pésima alimentación y la última vez que hicieron ejercicio fue en las pichangas de la universidad; pero quieren, de la noche a la mañana, ponerse a trotar, comer sano y tener una vejez saludable. ¡Si no existen milagros!”, dice Bernardita Vignola, nutricionista de Clínica Santa María. “Por eso, lo que yo hago es aterrizarlos y dejarles bien claro que lo que quieren es imposible”, agrega. El comentario se está volviendo cada vez más habitual en la comunidad médica por estos días. Claro, en un país donde las expectativas de vida crecieron 22 años en tan sólo cinco décadas (situándonos como los más longevos de Sudamérica), al pasar los 45 inevitablemente llega el momento en que nos imaginamos cómo serán esos 15 o 20 años después de la jubilación. Y la escena que aparece ante nuestros ojos puede ser muy deprimente. Entonces, corremos al doctor.

Pero no es tan fácil: “La mayoría llega a las consultas cuando el daño orgánico ya está hecho y sólo queda una prevención secundaria, como bajar el colesterol para disminuir el riesgo cardíaco. Pocos se toman en serio que cuanto antes es mejor”, dice el doctor Héctor Ducci, cardiólogo y jefe de Medicina Preventiva de Clínica Las Condes.

Las encuestas de salud indican que el chileno promedio come semanalmente 10 marraquetas, casi 200 gramos de pollo, medio kilo de carnes rojas, una porción de mariscos o pescados equivalentes apenas a un tarro de atún, se toma cinco tragos a la semana y fuma 10 cigarrillos diarios. El 70% es completamente sedentario, sólo el 9% consume lo aconsejable de frutas y verduras, y un tercio está “muy estresado”. ¿Se identifica?

Si su respuesta es afirmativa, crea lo que dice Vignola: “No existen milagros”.

Es cierto que un poco de ejercicio es mejor que nada, que dejar el tabaco a los 60 es mejor que morirse con el pucho en la boca dos años después, que para su corazón el pescado con lechuga es mejor que una parrillada. Es decir, que los beneficios de modificar los hábitos se harán sentir sin importar la edad. Pero también es cierto que existen límites para un cambio exitoso en el estilo de vida; porque después será muy difícil que usted pueda aspirar a una vejez saludable. Esa en que nos imaginamos leyendo frente al mar, con amigos, jugando con los nietos o planificando algún viaje.


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